"Emoción pura: Panella apuesta a los futuros periodistas" por Bianca Sayago Rivarola
Crónica
EMOCIÓN PURA: PANELLA APUESTA A LOS FUTUROS PERIODISTAS
Frente a un aula llena de estudiantes de periodismo, la periodista Luciana Panella dialogó sobre la evolución del oficio a través de su experiencia; reflexionó sobre los desafíos y oportunidades y aseguró que las nuevas generaciones tienen la oportunidad de transformar la profesión.
Por Bianca Sayago Rivarola

Foto extraída de la cuenta @lu_panella
En el encuentro con los alumnos de primer año de la carrera de Licenciatura en Periodismo en la Universidad Nacional de Río Cuarto, frente a miradas curiosas, expectantes y preparadas para conocer una vista a su futuro, se encontraba la periodista Luciana Panella, lista para sembrar en cada uno de los presentes la idea de que con conciencia, pasión y amor por el oficio, la profesión puede sortear y trascender las dificultades que presenta la actualidad.
Solo bastó con preguntarle “¿Cómo ves al periodismo hoy?” para capturar la visión de un vasto recorrido y un ideal como legado. A través de la emoción que transmitió las palabras que componían su respuesta, construyó un magistral relato; sus comienzos, su paso por “Así son las cosas” (programa de radio), su permanencia durante casi quince años en el diario “Puntal” como editora gráfica y su más reciente trabajo como Asistente de Prensa y Comunicación en Agencia Córdoba Innovar y Emprender.
Panella coloca su mirada sobre el periodismo como una profesión en transición; “El periodismo está intentando encontrar un lugar. Está atravesando un punto de inflexión debido a que no se consumen noticias como antes, donde se recurría exclusivamente a los medios tradicionales. El periodismo migró a otras formas, como los streaming y hay que ver a dónde va…”
A partir de ahí, todo giró en torno a esa premisa. Panella habló de una realidad compleja, atravesada por la velocidad, las redes sociales y de la desinformación ante el acceso a grandes cantidades de información, pero también alumbró un camino de oportunidad, donde dejó entrever que el proceso de cambio profundo, nos toca a todos como audiencia y que además, existe una posibilidad única que las nuevas generaciones pueden tomar. “Hoy el periodismo tiene que reconstruirse y confío en que ustedes, los nuevos periodistas pueden hacerlo desde otro lugar, con otras herramientas y otra sensibilidad”.
Panella afirmó que debe ser prioridad recuperar la calidad de las producciones periodísticas y la profundidad imprescindible que cada cobertura debe de tener. Alegando que es una labor necesaria para la sociedad, “con un trabajo bien hecho, las personas van a entender la importancia del periodismo”.
Insistió que la magia de la profesión está en salir a la calle, en volver al contacto con la gente, salir a preguntar, escuchar y estar presente para resignificar y reivindicar el valor social del periodismo como un derecho ciudadano. Como declaró cuando se despidió de su rol de editora gráfica en Puntal hace casi un año: “Este camino en el periodismo gráfico fue mucho más que un trabajo; fue una ventana a las historias de otros, realidades que me enseñaron a ser testigo y a conectar”.
También habló de la ética, de los límites entre lo individual y lo colectivo, y de las presiones empresariales que muchas veces condicionan el trabajo periodístico, la ideología o los valores del profesional. Pero su mirada no fue pesimista: apeló a la creatividad, al compromiso y a la búsqueda constante de fuentes confiables y contrastadas como el camino posible para sostener la credibilidad y la coherencia.
Al final, volvió a mirar al grupo y una vez más dejó entrever la importancia de apoyarse entre colegas para que diferentes voces conformen una sola; para definir un estándar más acorde a lo que implica ser periodista en la actualidad, con el fin de devolverle al periodismo la integridad que supo tener en su momento.
La emoción fue compartida: no era solo una periodista hablando de su oficio, sino una mujer entregando su esperanza a quienes, algún día, contarán la realidad también.